a veces yo

Ilustración de la genial Agustina Guerrero

Si por cada “No te obsesiones” que me han dicho cada vez que le confesaba a alguien toda esta cosa de los tratamientos en Reproducción Asistida me hubieran dado un euro, te aseguro que a día de hoy tendría una casa como esta.

Y si le sumara unos cuantos “yo conozco a una que…” y “en cuanto dejes de pensarlo...” me estaría planteando tener otra residencia en Marte para los fines de semana.

Ya hemos hablado varias veces de esto, pero pase lo que nos pase (en este o sucesivos obstáculos que la vida nos ponga) tendremos que escuchar cientos y cientos de consejos que no consiguen otra cosa que tocarnos las narices.

A mi me llevó un tiempo comprender que la gente lo dice porque nos quiere y quiere protegernos de todo dolor o porque simplemente no saben que decir (y a la gente nos incomoda mucho que haya huecos vacíos en las conversaciones y solemos elegir frases hechas para rellenarlos rápido)

Cuando seáis madres a vuestro alrededor aparecerán miles de frases distintas “Pues cuando mi hijo era pequeño, yooo…“, “Hazme caso y mira, lo que tienes que hacer es…” “Eso es una moda.  Es mucho mejor lo que ya hacía mi abuela que…

Todo el mundo se convertirá en pediatra o en doula.

A mi modo de ver, nadie como uno mismo para conocerse bien y saber en qué puede mejorar o sacarse brillo.

Una buena amiga me contó que hacía listas de vez en cuando para ver en qué punto estaba y donde quería llegar (Las listas… adoro las listas… ¡son prácticas de la leche! y te obligan a seguir lo establecido como si en el caso de no cumplirlo el mundo fuera a resquebrajarse en dos)

¿Estamos dándole demasiadas vueltas al asunto de quedarnos embarazadas?  ¿Tanto tanto tanto que rozamos la locura?

Yo creo que es normal… no es que le demos vueltas y lo rebocemos, es que cuando estamos en ello, es nuestro plan más importante y están en juego muchísimas cosas: ser madre y nuestra vida futura.

No está en nuestras manos el hecho de que al final de todo este esfuerzo nuestro pequeño esté ahí, pero si hemos seguido los pasos que nos han aconsejado en Reproducción Asistida, si luchamos por la maternidad desde otros ángulos: la Gestación Subrogada, la adopción… estamos en el camino correcto.

Por lo tanto y este es mi #consejodehoy : debemos conservar la energía que el corazón fabrica a diario para sobrellevar esto lo más dignamente posible y vivirlo como cuando esperamos que la lluvia escampe.

El sol saldrá, está ahí entre esas montañas que hoy ves tan lejanas y altas.

Esto no va a durar para siempre, te lo aseguro (vamos, yo no me veo con noventa y cinco años haciendo pipí encima de un Predictor… estoy segura de que voy a ser bastante rara, pero no tanto) así que no podemos perdernos la oportunidad de disfrutar lo que el día de hoy nos regala.

No es necesario andar y dejar huellas de purpurina rosa al andar como si fuéramos un Pequeño Pony… con que respiremos hondo y nos sintamos afortunadas por tener sueños que perseguir… ya está medio trabajo emocional hecho.

Y por supuesto, como siempre digo, no dar la espalda a los días tristes en los que la beta salió negativa, por ejemplo.  Esos días chungos hay que pasarlos y no podemos negarnos estar de bajón por ese motivo:  hay que afrontar que eso ocurrió y darse un tiempo (hasta Wonder Woman alguna vez se quita el traje de superhéroe, se pone el pijamita de algodón y suspira aliviada por que le apretaban las botas)

Lo dicho #saldráelsol , entretanto vamos a jugar a saltar encima de los charcos, a disfrutar del aroma a tierra mojada y esperar con ganas que escampe y podamos poner color en nuestras mejillas paseando bajo el sol.

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