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Te lo aseguro: que solo pienses en quedarte embarazada cada vez que tienes una cita sexual con tu pareja es de lo más normal cuando el deseo de ser madre se te ha adherido al corazón.

Al principio, la fiesta sigue su curso básicamente igual que antes, pero poco a poco (y aún más cuando todo se complica) es la prioridad number one y la vía principal para convertir un deseo en un bebé con generosos mofletes.

Yo misma dije: “No me obsesionaré con todo esto…” y un buen día me sorprendí mirando calendarios menstruales, fases lunares y rituales mágicos que no pude llevar a cabo porque me daba asco y mucha pena andar cortando rabitos a las lagartijas. Qué culpa tendrán las pobres lagartijas.

También me aseguré que jamás doblaría el costado y pondría las piernas hacia arriba porque estaba segura de que mi dignidad, glamour y la visión que mi marido tendría de mi cambiarían para siempre.

Y bueno, he de decir que en cuanto pasas las dos primeras veces y descubres que acomodando un almohadón en los riñones y teniendo algo de lectura cerca, esa imagen tan surrealista pasa enseguida.

Pero… ¿Dónde quedan los polvetes de antes? ¿Dónde están aquellos aquí te pillo aquí te mato en los que quedarse embarazada era lo de menos?

¿Se pierden para siempre? ¿Volverán esos momentos mágicos en los que fuegos artificiales y cintas de colores caen sobre tu cama?

Pues si. Vuelven. Te lo aseguro. Te lo jurico.

Aunque mi historia en la búsqueda del bebé que no llegó a mi vida, haya finalizado… sigo pensando, tras cada revolcón… que tal vez, con un poco-bastante de suerte, un pequeño haya superado los mil obstáculos que la naturaleza le ha puesto y se haya acomodado en mi vientre. #nothingisimpossible

Es probable que ese pensamiento que a estas alturas de la película pasa como una estrella fugaz, me acompañe hasta que sea noventañera y me quede perpleja pensando “Uyyy… esta falta no es normal… a ver si voy a estar… ¡EMBARAZADA!”

Esta tarde hablaremos de todo esto y mucho más en el PicNic Online con la sexóloga Miriam Sobrino. No te lo puedes perder.

Más info en: http://mariancisterna.com/picnic-online/

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