3db5a2ba7a34e69b68d7dc09756bfa07Foto vía Pinterest

 

Todas las aventuras tienen un día de inicio y cuando echas la vista atrás hay muchas cosas que se difuminan y cuesta recordarlas, pero ese primer día… esa puesta en marcha, no se olvida nunca.

En el caso de las parejas infértiles hay muchos “Primeros días”:

– El día en el que miras a tu compañero y decides que si, que es el momento de ir en busca de la persona que aparecerá en la siguiente hoja del Libro de Familia.
– El día en el que tiras la receta de las píldoras anticonceptivas o te ríes mirando el paquete de preservativos que nunca volverás a utilizar.
– El primer día que te baja la regla y piensas “Vaya, no ha sido a la primera”.
– El primer día que, meses después, lloras por primera vez temiendo que ocurra algo que impida que seas madre.
– El día que te comunican que algo no va bien.
– El día que te quedas en blanco con una sola pregunta en tu cabeza “¿Por qué yo?”

Y otros tantos primeros días que van consiguiendo, como bien dice mi amiga Nieves “que pierdas la inocencia”.

Cada vez que miro las fotos de nuestra boda pienso: “Quien nos iba a decir la aventura que estábamos a punto de comenzar ese día… “

Y aunque ha sido un camino duro, difícil y nos hizo conocer a Incertidumbre, Miedo y Desasosiego (que son como un trío de Drag Queen que ocupan mucho espacio en tu vida, con sus vistosas vestimentas, altas plataformas y maquillajes ostentosos y que no se despegan de tu trasero ni un solo segundo) miras atrás y piensas “Hay que ver por todo lo que hemos pasado…”

Todas las aventuras tienen un día de inicio.

Y tienen un final… no hay un mal que dure cien años. Y un buen día todo esto termina y da paso a una nueva vida. Una nueva vida tuya.

Hay diferentes finales, pero sea cual sea, no hay duda: Empieza tu vida de verdad. La que debes disfrutar al máximo, sea cual sea el desenlace.

Y habrá un montón de nuevos primeros días:

– El día que digas: “Estoy superando este dolor”.
– El día que vuelvas a sentirte como nueva, feliz y agradecida a la vida. Llegará ese día, te lo puedo asegurar.
– El primer día que ya no vivas confusa por el futuro.  Sin miedo a lo que vaya a pasar, lo que de verdad tendrá valor es como desarrolles tu día a día.
– El primer día que un sueño que no esperabas se haga realidad. Ese día es maravilloso. Y te llenas de una energía tan buenrollera que eres capaz de comerte el mundo en dos “bocaos”.
– El día que te sientes orgullosa de ti misma, de lo que has luchado, de lo que has superado… (y ese día, puede ser hoy mismo)… Eh pochola/o, hay que ver lo que vales!!!… (eso te lo digo yo).

Siempre hay una primera vez para todo… y nos quedan tantos primeros días ahí delante, con un montón de cosas chulas solo para nosotr@s que deberíamos estar impacientes por empezar a verlas venir.

Llegarán.

Hubo un primer día para mí y para mi chico. Hubo un primer día para que lográramos ser fuertes como hoy lo somos… un primer día de fiesta y alegría, donde comenzaba toda nuestra aventura.  Y un buen día llegamos donde teníamos que llegar… y ahí comenzó lo bueno de verdad:

http://www.youtube.com/watch?v=6Q_uQ1dNs84

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