Empoderada, Heteropatriarcado y CaUsalidad.

Palabras que me caen mal.

Hay palabras que me caen mal.

Empoderada.  Por ejemplo.  Me cae mal.

El significado me encanta pero la palabra es fea.  Empoderada.   Suena mal.  Suena a señora pechugona con collares de perlas grandes, cara de pocos amigos y usando un perfume fuerte de esos que cuando lo hueles dices “Buff… huele a Empoderada”

Insisto.  El significado no puede ser más bonito, chispeante y determinante “La mujer empoderada es la que se vale por ella misma. Tiene una actitud firme ante sus decisiones, no permite que sea influenciada de forma negativa. Admite sus debilidades pero las convierte en fortalezas. La mujer empoderada se siente libre ante las adversidades.” pero la palabra es feusca la pobre.

Otra palabra con la que no puedo es heteropatriarcado, cuyo significado tampoco me gusta (Sistema sociopolítico en el que el género masculino y la heterosexualidad tienen supremacía sobre otros géneros y sobre otras orientaciones sexuales)  pero es que además me recuerda tanto a un vídeo de La Tuerca en la que ponían a caer de un guindo la Gestación Subrogada que no puedo con ella.  Que por cierto… ¿Qué cosa más heteropatriarcal que considerar que otros no tienen el derecho de optar a esta técnica de reproducción asistida? (Siempre, todo sea dicho de paso en aquellos países cuya Ley lo permite y que gracias a eso velan y cuidan por el bienestar de todos los implicados)

Heteropatriarcal fuera también.

Y otra es causalidad.  Con una U colándose de por medio para hacer de la palabra “casualidad” otra melliza pero con significados diferentes.

CaUsalidad.  Es fea también.  Pero ya no solo porque suena regular.  Es porque es una de las palabras más cansinas que existen.

Ya puede pasarte cualquier cosa curiosa en la que digas “Vaya… ¡Qué casualidad!” que siempre vendrá alguien que te dirá “Pues no.  Porque las casualidades no existen… eso es una caUsalidad

Ñiñiñiñiñiñiñi

Qué cansancio por Dios.

¡Claro que existen las casualidades! ¡Leches!  Pobrecillas con lo graciosas que son que hacen que una circunstancia y otra se solapen y hagan chispas.

Bueno, a veces no son graciosas.  Pero siempre hacen que alces las cejas y pongas una mueca.

Esto me lleva a pensar que ciertamente las caUsalidades no existen.  O al menos no siempre.  No siempre hay causa para algo.

Parece ser que en esta era en la que nos movemos, queremos encontrarle sentido a todo y no aceptamos que a veces las cosas pasan por que sí y punto pelota.

Si nos sucede algo tendemos a pensar “Bueno, será por algo” o “Esto me lleva a otro lugar, seguro” o “Todo tiene un sentido”

A veces no.  Siento ser aguafiestas.  A veces pasa porque pasa y no hay que centrifugar todo tanto.  El Universo no siempre tiene un plan y si lo tiene conmigo se tiene que estar volviendo loco porque tan pronto pienso una cosa como que me decido por otra.  Y soy feliz así… mi frase estrella es “Me gusta el plan sin plan”

No sabes lo sano que es eso muchas veces.

Generalmente  me tranquiliza tener todo bien atado y atesorar la certeza de que si el plan A no funciona, tengo un B, un C, un D y hasta un E por si las moscas.  Pero no se puede vivir haciendo tantos planes, porque a veces el enunciado de la cuestión cambia y esos ya no te sirven.

Puedes perder el arte de improvisar si llevas todo tan bien guardadito.

Te aseguro que he ganado mucho desde que no me vuelvo loca si los planes no salen según lo previsto.  A veces no depende de uno mismo.  Si pones de tu parte y no sale como lo habías proyectado en tu imaginación, es que ese era el resultado de tu fuerza, empaque e ilusión + las circunstancias que no dependen de ti.  En esa suma no solo influyen los factores que están en tu mano.  Depende también otros que por mucho que desees cambiarlos, en depende qué circunstancias son tal cual son.

No obstante siempre animo a que es mejor intentarlo que quedarte con las ganas.  Yo soy mucho de tirarme sin paracaídas porque detesto dejar cosas que quiero hacer sin hacer.  No concibo eso.  Pero también soy consciente de la probabilidad de fracaso y ya no me doy cabezazos si la cosa no sale bien.  Me digo “Está bien,  tenía que intentarlo” y aunque me quede un poco Chof! durante un tiempo, enseguida me pongo a otra cosa mariposa y aquí no ha pasado nada.  (Ojo… recuerda en lo que estoy insistiendo mucho últimamente:  mide tus fuerzas, descansa y reponlas… que no son ilimitadas, ¿ok?)

Vas a tener que dejarte llevar en muchas ocasiones y simplemente disfrutar.  Como cuando vas de copiloto en el coche y puedes mirar por la ventanilla viendo campos de trigo balanceándose bajo el azul del cielo.

Deja que a veces la vida conduzca por ti.  Que te lleve donde te tenga que llevar.

Y empoderate.  Y deja atrás lo heteropatriarcal.  Haz tu propia causa.

Va a saber el Universo lo que quieres mejor que tú… hombreya.  Ni de coña.

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